Eternamente agradecido

José Luis Sampedro recuerda, a simple vista, a un ciprés. Erguido y firme, balancea las hojas de su sabiduría allá por donde va. Sereno, desmiga los argumentos perfectamente enlazados de su conferencia extraordinaria 60 años después. La Medalla de Honor de la Universidad Complutense ya cuelga de la solapa de su chaqueta y el rector complutense, Carlos Berzosa, lo ha definido como «una mente prodigiosa y una inteligencia maravillosa». Emocionado y agradecido, Sampedro no ha podido contener la emoción antes de confesar que no puede imaginar mayor honor que el recibir este galardón.

A sus 91 años, José Luis Sampedro gasta una energía envidiable. Su memoria, implacable ante el paso del tiempo, le permite poder contar sin fisuras la historia del ser humano desde sus inicios más remotos hasta la actualidad. Es un humanista o, como a él le gusta oír: una persona que ama esta vida. Y motivos no le faltan, porque Sampedro se tuvo que aferrar a las manos salvadoras de Valentín Fuster para impedir que unas dolencias cardiacas le cortaran las alas de su amada vida. Fruto de esta amistad, surgió el libro «La ciencia y la vida», donde Sampedro da su particular visión humanista del mundo que habitamos y que, según él, «explotamos constantemente de manera irracional».

Ahora, perfectamente recuperado de aquella etapa, Sampedro asiste al curso homenaje «José Luis Sampedro: sentido literario y económico de un humanista del siglo XX» dirigido por Francisco Martín, y ya puede presumir orgulloso de poseer la Medalla de Honor que la Universidad Complutense le ha entregado por «sus relevantes méritos académicos y en reconocimiento de su aportación a los estudios de estructura económica, así como por su fecunda labor creadora en el ámbito de la literatura».

En una ceremonia emotiva y con la sala a rebosar, Sampedro desplegó todos sus recursos dialécticos para agradecer el galardón y para desarrollar su conferencia extraordinaria 60 años después, en la que trató piezas angulares de su vida, como el humanismo, la economía o el lenguaje. Según Sampedro, «la conquista de la palabra es lo que hace humano al ser humano; lo que nos permite construir un mundo cultural secundario». Para él, los tiempos que corren están dentro de un sistema de barbarie donde el sistema está agotado pero la ciencia sigue subsistiendo.

Aparte de su faceta de economista, este barcelonés ha dedicado en paralelo parte de su vida a la política y también a la escritura de libros como Los círculos del tiempo, La sonrisa etrusca, El amante lesbiano o La senda del Drago.

1 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Me hubiera encantado asistir a esa charla y escuchar a SAmpedro. Es uno de los mejores entre los mejores.